La didáctica, antes de ser una forma instrumental de atender al problema de la enseñanza, es una expresión de la forma concreta en que la institución educativa se articula con un momento histórico. Por tanto, es contradictorio que se pretenda que esta disciplina opere sin contemplar las condiciones sociales en la que está inserta. La didáctica es el discurso a través del cual el saber pedagógico ha pensado la enseñanza hasta hacerla el objeto central de sus elaboraciones. A lo largo de la historia la didáctica no ha cesado de abrir su discurso a conceptos y métodos sobre la enseñanza (ZULUAGA, 1988).
Partiendo de autores como Wolfgang Ratke, reconocido en el ámbito de la Reforma como el creador de la Didáctica, ciencia o arte de enseñar y como acérrimo defensor de la lengua materna y de Comenio, quien con su Didáctica Magna propone, en el siglo XVII, un modelo pedagógico global en el cual se integran tanto la técnica, como la regulación del saber, el contenido curricular, y una definición del sujeto y del aprendiz; podemos afirmar, que en materia de didáctica, y a lo largo de la historia han existido distintas corrientes, las cuales aun perviven de forma simultánea.
Partiendo de autores como Wolfgang Ratke, reconocido en el ámbito de la Reforma como el creador de la Didáctica, ciencia o arte de enseñar y como acérrimo defensor de la lengua materna y de Comenio, quien con su Didáctica Magna propone, en el siglo XVII, un modelo pedagógico global en el cual se integran tanto la técnica, como la regulación del saber, el contenido curricular, y una definición del sujeto y del aprendiz; podemos afirmar, que en materia de didáctica, y a lo largo de la historia han existido distintas corrientes, las cuales aun perviven de forma simultánea.